Este es mi blog y lo utilizo como quiero, así que vengo a hablarte de mi viaje que tiene relación con los temas que suelo tocar pero que claramente va a ser un post diferente y no puramente educativo o informacional.
¿Qué es el NoCodeDay?
Básicamente es el mayor encuentro de profesionales que usan tecnología NoCode de España, aunque en esta edición digamos que ya se rompió la barrera y se habló más de crear sin conocer código y vibecoding, gracias al auge de las herramientas de IA relacionadas.
Suele ser un evento anual organizado por la gente de Nocodehackers en Madrid y suelen tener una línea de ponentes bastante interesantes.
En concreto, en esta ocasión…

Os dejaría la web, pero probablemente el contenido cambie para el evento del 2026, y no tienen una url específica para cada año (que yo sepa).
¿Por qué fuí yo al NoCodeDay2025?
En primer lugar porque estoy muy solo. En Córdoba, el ecosistema es inexistente, y lo mejor que tengo es hablar con programadores en una hack&beers, que no es malo pero tampoco es lo mismo.
En segundo lugar, he tenido trato con la gente de nocodehackers ya durante bastante tiempo. Y quería ponerles cara a ellos y a más gente.
En tercer lugar, llevo MUCHO sin hacer un viajecito así, y me gustan.
Y por último, porque paso por un momento profesional en el que quiero inspirarme y parece que es un muy buen lugar para hacerlo.
Cronología de mi viaje NoCodeDay2025
Los preparativos para el viaje
Empieza por lo típico, recibir un mail de Nocodehackers sobre el evento, ignorarlo, ver la publi por linkedin, ignorarla, llegar un momento indeterminado en mi escritorio de pensar «hostia, ¿y si voy?», recuperar el mail, hacer un par de cuentas y mirar el calendario, encajarlo y comprar la entrada con un par de semanas de antelación.
Para mi sorpresa, aun quedaban entradas early bird, así que rasqué unos eurillos de descuento, quedándose el precio en 35€ para ambos días. Os adelanto que vale mucho más que el precio que pagas porque este año incluyó la entrada los dos días con:
- La entrada ambos días al recinto
- La participación en el hackatón
- Todas las ponencias del segundo día
- Fiestecilla con picoteo al finalizar el primer día
- Desayuno media mañana del segundo día tipo bufé
- Bufé pizza + poke (y bebidas) del almuerzo del segundo día
- Un poquito de merchandising de regalo por la asistencia: bolsa de tela de las útiles y gorra bastante cómoda hasta para mí que no me gustan las gorras.
- Y luego la fiestecilla de fin de evento que no sabía que existía y me programé la vuelta demasiado pronto teniendo que perdermela 🙁
Te digo yo que solo por la comida, yo amortizo hasta la entrada más cara.
Evidentemente el dinero de la entrada no cubre ni de broma el evento, son los patrocinadores los que permiten que se pueda montar algo así sin un descalabro financiero. Y no descarto que Nocodehackers tuviera que poner de su bolsillo.
Teniendo la entrada, a buscar alojamiento toca para pasar esa noche de viernes al sábado en Madrid.
El lugar del evento está en atocha así que barato no podía ser. Hace 15 años encontraba habitación individual con baño propio en un hostal al lado de plaza de sol por menos de 25€, pero hoy en día…
Miré uno de estos albergues de compartir habitación con otras 20 personas por 20€ la noche, pero cuando lo comparé con otros establecimientos del mismo estilo me pareció demasiado barato y lo descarté. Terminé pillando lo mismo, un poco más cerca de la estación por 50€ la noche. Total, solo necesitaba dormir 8 horas y una ducha; y encima el sitio tenía consigna para no cargar con la ropa durante el evento.
Transporte, abrí blablacar. Afortunadamente no he tenido malas experiencias anteriormente, como mucho regulares, y ya había hecho el trayecto hasta y desde la capital anteriormente. Para la ida reservé plaza en un coche y para la vuelta lo mejor en horarios y precio fué un tren de alta velocidad.
Comienza la travesía
Viernes, despierto temprano como de costumbre. Lo malo de pillar un blablacar es que los puntos de encuentro habituales están todos lejos de mi casa. Bueno, en realidad todo está lejos de mi casa. Pero jolín, que fué casi una hora a pie con el mochilón.
Una chica se retrasa, no me corre especial prisa pero no es agradable para nadie.
4 personas en un coche, pero sin problemas de espacio. Todas ellas más jóvenes que yo. Hay que ir pensando en que uno ya tiene una edad.
No me había pasado nunca en un coche de blablacar pero, ¿sabes esto de que el coche tiene como un olor que por lo que sea a ti te da fatiga?
No es un mal olor, es simplemente que a ti te afecta. Y tampoco mucho, pero cuando el viaje es de varias horas, termina mellando.
Hicimos dos paradas, una de ellas la pedí yo, y fueron todos muy comprensibles.
Llegamos a Madrid, y ya sabía que el punto de llegada estaba a más de una hora a pie. ¿Tomé el metro? Nah, porque el paseito por todo Madrid me apetecía. Eso si, gloria para el GPS.
No iba sobrado de tiempo, pero tampoco superjusto porque tenía que esperar a que llegase la hora en donde pudiera hacer check-in en el alojamiento, así que a comer. Eso si, en el burguer king de la esquina. Problema, como iba con mis cosas, no podía ir a echarme de beber, pero bueno, para una vez en meses (o quizá hasta años ya) que fuí no estuvo mal.
Llego al alojamiento, check-in, me explican como va la cosa, y dejo mis pertenencias en mi taquilla.
Caminito a la venue que no quedaba lejos, pues fuí tranquilamente. Llegué el primero, y eso me dió tiempo extra para charlar con la gente de allí, máh maja khe las pesetha’.
El talent garden es un lugar muy adecuado y preparado, la verdad. Con sus terrazas, el salón de actos, los baños limpios, las tomas y enchufes hasta colgados del techo. La única pega así que se le puede poner es que al atardecer la luz del sol puede entrar directamente por el lateral y molestar a la gente que está en el salón de actos como público, pero por lo demás muy chulo el sitio.
El hackaton del NoCodeDay2025
Pues comienza el evento, nos explican un poco el sistema y manos a la obra. Hasta armaron una guía de cómo afrontar un hackatón para todos los asistentes.
En esta ocasión hubo menos asistentes que otros años, y el día de la hackatón menos aún por el tema de ser viernes.
Pero bueno, la idea era construir un producto usando tecnología en 2 horas. Joder, 2 horas para una hackatón, cuando lo piensas es algo inimaginable un año atrás. Cuando estás en el día a día con estas tecnologías no te das cuenta pero lo que han cambiado los procesos y la rapidez para prototipar que tenemos ahora es espectacular.
Giré la ruleta y me tocó hacer un agente de voz, y me asignaron equipo con 3 desconocidos. La casualidad nos llevó a ser un grupo que se complementó muy bien.

Nuestro flujo de trabajo fué bueno: Lluvia de ideas, foco en lo imprescindible (el agente de voz) y después envolverlo con un lacito con características adicionales: una landing page, y un flujo automatizado donde la conversación sea resumida y enviados los puntos clave por correo.
Decidimos que fuera un agente turistico, de Barcelona en este caso, y el resultado juzgalo por ti mismo: https://bcne-ai-guide.lovable.app
Queda raro decirlo, pero quedó superbien y solo en 2 horas. Sacamos una demo funcional que podría usarse para presentar a posibles clientes.
Además, hubo por allí purulando a representantes de los patrocinadores que a fin de cuentas eran las herramientas que interesaba usar, y para ello nos dieron acceso generoso a ellas y a quemar sus tokens. A decir verdad, no pensé que vidiv tuviera agentes de voz, yo solo los conocía como plataforma de videoconferencias, pero pudimos aprender y adaptarnos a ella.
Por cierto el pitch de la presentación lo hice yo 😛
La verdad la improvisación salió bien, pero yo me veo bastante inquieto.
Varios participantes nos felicitaron pero al final solamente nos quedamos con el tercer puesto, que no está mal.

Nunca había ganado nada parecido, y aunque fué una anécdota… ¡menuda anécdota!
Que no se me olvide mencionar la fiestecilla de cierre del día donde compartimos un ratito de charla y pude ir curioseando con gente con la que no había hablado aún.
La noche en madrizzzz
Volví a pié, paseo corto y al llegar una duchita que sentó genial.
No tenía nada especial que hacer, ni había quedado con nadie así que aproveché para dar una vuelta y ver lucecitas de navidad. ¿La cena? En un mcdonals, no quería complicarme y estando en el centro, tampoco era cuestión de dejarme el dinero en un restaurante del centro, si es que hubiese conseguido mesa entre la marea de gente que había en todos lados.
Quería dormir, quería descansar y volví a mi litera pero claro, caí como un novato en algo muy simple y es que… ¿Cuál es la probabilidad de que en una habitación de 20 personas al menos una ronque? Exacto, justo lo que estás pensando.
Y no era solo roncar, claramente esa persona tiene alteraciones respiratorias, era demasiado potente. Y yo no había usado tapones en mi vida, ni me había imaginado que hubiese sido una buena idea.
A eso le sumas que la calefacción estaba puesta nivel verano cordobés. Vamos, Tuve que destaparme y estar prácticamente desnudo para no sentirme más acalorado.
En conclusión, que dormí mas bien poco, y con un descanso de menor calidad.
Es más, en cuanto dió la horade entrada y salida del albergue, yo estaba ya en la calle en busca del desayuno. Encontré la que se proclamaba como churrería más antigua de la ciudad. Y estuvo bien, estiré el rato allí y volví al albergue.
Una duchita más para despejarme, hice el checkout dejando mi equipaje en consigna y puse rumbo de nuevo al talent garden.
El día fuerte y las ponencias del NoCodeDay2025
El segundo día creció la asistencia y me dispuse a aprovechar el día.
Las ponencias guays, aunque ninguna me cambió radicalmente la vida, si que puedo recordar estar allí con interés en todas y me alegro de conocer la perspectiva de otras personas o la forma en la que abordan su trabajo y sus creaciones. Definitivamente fué super valioso.
El catering de media mañana y el almuerzo fabulosos. Para mi hubo calidad y cantidad. Insisto, creo que solo con esto ya cualquiera rentabilizaría lo que me costó la entrada al evento.
Por supuesto lo mejor fué conocer a gente, hablar de facetas muy distintas, desvirtualizar a personas que si había tenido contacto digital previo y descubrir todo tipo de perfiles que allí se encontraban.
Lo peor para mí es que no fuí consciente de los tiempos y mi viaje de vuelta me obligó a irme justo antes del final, perdiéndome la foto de familia y la posterior fiestecilla de cierre.
Pasé por mis cosas en la consigna, fuí a la estación y tomé el tren que rápidamente me devolvió a Córdoba.
¿Sabes? La estación de tren de Córdoba está a casi una hora andando de mi casa. Y si volví a pie porque tomar un taxi una noche de sábado no estaba entre mis planes y mi equipaje a fin de cuentas pesa poco. Y no, no hay transporte público que haga los tiempos más cortos.
Durante ese tramo de vuelta, había gente en la calle, niños con sus familias que casi saborean sus vacaciones de navidad, gente disfrutando del finde y pasando desapercibido mientras caminaba estaba yo, sabiendo que nadie me iba a llamar para preguntarme por el viaje o por si había tomado bien el tren. Tal vez por eso aprovecho esta entrada de blog para contarlo.
No me arrepiento de nada, fué un viaje refrescante, interesante y una decisión acertada. Recibí mucho por muy poco y espero encontrar oportunidades como esta.
Espero que si te ha llamado la atención algo sobre mi sector, ahora consideres ir a un evento como este si tienes la ocasión.
